Una vez más, vuelvo con una foto de la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, en uno de los puntos más al Norte de nuestra cosa. Ésta foto, además, tiene algo especial, y es que remata el cabecero de mi cama desde hace unos días.
Además, creo que tiene el record a mi retoque más bestia. Seleccioné con mucho mimo la silueta del suelo y cambié bastante radicalmente los colores y la iluminación de ambos. El resultado es algo irreal, pero me gusta









Hola tío, me alegra haber dado con tu blog de forma no casual, buscaba esa foto tuya tan chula de londres desde el puente para mirar una cosilla.
En cuanto arrive a casa eco te agrego a mi lector de feeds (por supuesto después del capuchino)
Buena imagen para un cabecero, Javi.
Mis felicitaciones por tan bella instantánea y por tan afortunado postprocesado.